Las 3 calaveras
Jueves, 30 de noviembre del 2017.
Regresábamos; yo y mi madre, del teatro C.C. Ricardo Palma, conversando sobre diversos temas y de pronto menciona a su papá; mi abuelito, me explica ella que la última vez que visitó su tumba encontró la lápida llena de cera de vela, pero mucha, mucha cera.
— ¿Y para qué le encienden velas? —Le pregunto.
— La gente del pueblo le tubo y le tiene bastante fe. —Me responde. —Que bueno que le han hecho su sepulcro de concreto —Continua— sino la gente sería capaz de llevarse su calavera.
— ¡Su calavera! ¿Y para qué?, la gente en verdad está loca. —Respondo, algo asustado.
— Lo que pasa, que mi papá se ganó el amor de muchos y el odio de otros tantos, por ejemplo, una vez, le robaron a doña Emelina una carpa, nueva, nuevecita. Doña Emelina ya la dio por perdida. Pero mi papá se fue a donde el Sr. Melcreades y le dijo: «Oye, dame la carpa de Doña Emelina. Tú la tienes, está halla dentro» Y efectivamente, después de una larga discusión su propio hijo terminó por delatar al Sr. Melcreades y tuvieron que devolver la carpa. Desde ahí se ganó el apodo de compactado(1).
— ¿Y él como supo que ahí se encontraba? ¿De seguro lo vio cuando lo robaron? —Comento algo incrédulo.
— Dice que escuchaba, voces… Él decía que los ángeles le hablaban y le decían que hacer, si ayudar o no, él solo seguía las órdenes que le susurraban.
— Como Juana(2) —respondí riendo.
— ¿Recuerdas que mi papá tenía 3 calaveras en el altar de la casa? —Preguntó.
— Claro, como olvidarlo.
— Con esas tres calaveras; dos en realidad, curaba, curó a muchas personas. La otra calaverita era malera, una vez. Doña Gertrudes le vendió a mi papá un pollito, y días después vino uno de sus hijos (De Doña Gerturdes) a desyerbar la chacra, cuando ve al pollo, lo carga y le dijo a mi papá: «Este pollo es mío», mi papá por más que le explicó que lo había comprado no evitó que se llevara al pollo. De cólera se va y le prende una velita a la calaverita y le dice «tal vez se muera su pollo», y efectivamente; eso pasó, el chico de regreso a su casa su caballo tropieza, se cae y el puñal con en que andaba atraviesa al pollo y le corta la pierna. Mi papá al enterarse de lo sucedido se arrepintió y pedía perdón… Que solo se dejó llevar de la cólera, que lo perdonen y que tendrá más cuidado cuando pida algo.
¿Casualidad o venganza de las calaveritas? Eso nunca lo sabremos.
NOTA: Los nombres de las personas en el relato han sido cambiadas para proteger su identidad.
(1) Compactado: Persona que ha hecho un pacto con el Diablo.
(2) Juana de Arco, la doncella de Orleans, la virgen de Orleans. Mi madre entendió de quien se trataba pues habíamos visto la Obra de Jean Anouilh, «La Alondra» en donde actuó mi hermana.
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